sábado, 19 de febrero de 2011

Adios Buenos Aires.


Las calles me despiden.
Las noches aguardan por mi regreso, me extrañaran.
El cielo porteño dirá, “Donde está mi enviciado admirador”.
Y una parte de la población aclamara mi vuelta.

Debo irme. Tengo cosas que hacer.
Está en mí el deseo de no volver jamás y quedarme con el
recuerdo de lo que alguna vez fue.
Pero sé que no volverá.
Dejo atrás una dulce y adorable etapa de mi vida para
continuar mi historia.
Doy vuelta la página del libro que escribo, y ya tengo en
mente el próximo capítulo.
Si algo sale mal, podre cambiarlo.

 
Aún no está escrito.


L.B.

jueves, 17 de febrero de 2011

Eres

Verdes amarillos,
azules morados,
rojos anaranjados.
Son los colores que veo cuando te tengo cerca.

Haces que mis ojos pierdan su sentido de la vista
mis manos dejan de tocar, y mis oídos no oyen
más de lo que no ven mis ojos.
Con un olfato poco desarrollado completamos
el ente que transformas en mí.

Una explicación no puedo hallar a estas sensaciones.
No hay justificación que me convenza.
Pero me encanta sentirme así, y que seas tú quien lo
provoca.

Como una sombra,
aparezco y desaparezco cuando tu luz me toca
para adentrarme en ti,
y dejar de ser visible para los demás.

Un calor inmenso crece en mí del solo saber
que te tendré conmigo una vez más.
El saber provoca mucho, sea verdad o no
Sea mentira, o no.
Al saber no le importa.
Me autoconvenzo y creo.
Y mi saber y mi mente y yo te creemos.
He sido persuadido por ti y me adentre
en un estado nunca antes vivido.

Tú, tú eres la culpable agraciada de mi actual yo.
Tú eres esa maravillosa persona,
que anhelo a mi lado cada mañana al despertar.
Tú eres a quien visitare la próxima semana.


L.B.

domingo, 6 de febrero de 2011

Felicidad instantanea.

Me gustaría verte caminando junto a mí, en tierras desconocidas.
Que descubramos juntos donde se encuentran los recovecos mas dulces del amor, darte un beso por cada metro cuadrado de tierra y así entrelazar nuestros brazos para convertirnos en uno, aunque sea un instante, quiero conocer la felicidad realmente.

L.B.