En el momento que se
imaginaron, el sol se asomo entre las nubes y unos rayos encandilaron la mente
de ambos, sus corazones sufrieron una especie de arritmia de la cual no se
percataron. Cientos de bocinas cortaron el viento, las palomas volando por
doquier, los vendedores ambulantes gritaban cada vez más fuerte con intención
de convencer a sus futuros compradores de ilusiones. Sobre la acera se
esperaban amantes furtivos día tras día, sobre la acera algunas parejas
decidían no volverse a ver entre gritos y llantos, entre despedidas y vuelta a
empezar.
Un día como cualquier
otro, quizás no tanto. Un día como ese donde uno piensa tenerlo terminado el
primer lunes, con las cuentas pagas y la heladera llena. Un día de esos en los
que las parejas creen tenerlo todo hecho, donde no piensan que cosa podría
hacerlos mas feliz. Un día en el que algunas personas creen no necesitar de
nadie mas que de ellos mismos, aquel hombre se sintió mas solo que
nunca/aquella mujer se sintió mas sola que nunca.
Otra noche con
insomnio pasaba él, mientras la angustia a ella la hacía tener unas líneas mas
en su balanza.
L.B.