Nuestros nombres nunca deberían separarse, así como para la
eternidad estarán juntos el cielo y el mar, mi corazón del tuyo nunca se
esconderá.
La luna se esconde del sol, y él la busca cada día, así será
nuestro amor mañana si decides dejarme. Hasta que llegue de una vez por todas
el tan añorado eclipse y nos fundiremos en fuego y oscuridad y del mundo
estaremos aparte.
No quiero aquel beso herido de “adiós”. No quiero el “mañana
quizás”. Quiero el “ahora” y el “juntos para siempre”. Te quiero a ti mi bella
princesa en este presente.
Ahora debemos cumplir nuestras promesas… Mañana la vida te
pedirá cuentas por este fracaso. No te arriesgues a confiar en confusiones, no
cuando no estas segura de algunas emociones.
No te mientas al decir que no me amas, cuando en mi piensas
cada mañana. No, no… No digas que no me amas.
Si no debemos estar juntos, lo decidiremos nosotros. Pero no
apures al tiempo, deja que pasen algunas vidas, eso lo decidiremos los dos.
Cambiaste mi mundo, hazte cargo de los hechos. Esto acaba de
empezar, tanto por delante, tanto por hacer… No pretendas terminar.
No hay más entre nosotros que amor, y Sherlock Holmes no lo
puede encontrar. Nuestro tan preciado tesoro nadie lo vera?
Dejemos de jugar al gato y al ratón, somos dos perros
enamorados que se revuelcan en un parque de flores y se divierten un montón.
El sol me dice lo dulce que eres y la luna al contrario me
dice que no te espere. Mi esperanza me grita que aguarde a que mis escaleras
trepes.
No quiero atar un pájaro, mi corazón no lo soportará. Abre
tus alas frente a mí, y si tienes la frente alta, deja que te mire volar.
Aunque un ave migratoria siempre vuelve a su nido. Esta, no
lo encontrara.
L.B.